miércoles, 20 de mayo de 2009

Quizás ¿porque no se lo he dicho a nadie?
Voy a daros un respiro, de momento dejo de escribir, para que no lo tengaís que leer y así nadie me eche en cara que no conteste.
(Es que soy retorcida, cada vez me parezco más a House)

Hoy lo último para Merche:
Extracto del artículo de El Pais semanal: “Si sabe sufrir, sufrirá menos” de Jenny Moix 17/05/2009
Una desgracia imprevista, la enfermedad o la pérdida de un ser querido llena de dolor nuestra vida. El sufrimiento es algo consustancial con la vida. Existe, está ahí. Pero si lo aceptamos, saldremos adelante.
A veces cuando sufrimos pensamos que somos unos incompetentes porque no sabemos afrontar adecuadamente los reveses de la vida. Entonces, nuestro sufrimiento aumenta. Interpretar el sufrimiento como algo natural puede proporcionar mucha serenidad.
El sufrimiento egocentrista nos vuelve hiperreflexivos; sólo pensamos en nuestro sufrimiento, en qué lo ha causado, y esta hiperreflexividad se puede volver en nuestra contra, pudiendo llegar a ser una de las causas de muchos trastornos mentales.
El sufrimiento puede acercarnos o alejarnos de los demás.
Pensamos que los que orbitan a nuestro alrededor no sufren como nosotros, así que no merecen nuestra atención, que debe ir dirigida sólo a nuestro padecimiento.
Creemos que son los demás los que deben girar a nuestro alrededor preocupándose por nuestro estado de ánimo.
Afortunadamente, a algunas personas el sufrimiento no los aleja del resto, sino que los une. De repente, al sufrir entendemos mucho más a las personas. En estos casos, el sufrimiento nos vuelve humanos y más lúcidos.
Un tipo muy acotado de sufrimiento son las fobias. Existen terapias de conducta realmente eficaces para estos casos.
No todos los miedos que experimentamos son tan específicos como las fobias, sino que son mucho más difusos, muchas veces no los podemos ni verbalizar. Estamos constantemente temiendo algo. Ante una sensación de sufrimiento tan inconcreto, parece que lo que da miedo es la vida misma. Y acabamos evitando vivir. Algunos se dan a la bebida; otros, al trabajo o entregándose a los demás y olvidándose de sí mismos; algunos, instalándose en rutinas.
Cuando somos capaces de mirar de frente el problema que nos preocupa, empezamos a actuar para solucionarlo.No olvidemos que lo que nos hunde más no es el sufrimiento en sí mismo, sino lo que nos perdemos por sufrir.


Bueno, parece que la solución es olvidarse de uno mismo. Yo lo veo un poco negro, que consiga algo.

Y una de mis frases favoritas:
“No extrañéis, dulces amigos, que esté mi frente arrugada. Yo vivo en paz con los hombres y en guerra con mis entrañas.” Antonio Machado.

2 comentarios:

  1. Ni se te ocurra dejar de escribir!!! Formas parte de mis escritos y la frases que dejas me van muy bién. Así que haz el favor de seguir, no sea que me enfade y ya sabes que tengo un pronto malísimo.

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  2. No será q no qieres escribir por la presión a contestar? pero no estas presionada, no es obligatorio!!!

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