martes, 29 de septiembre de 2009

Escapada a Aurizberri.

Puente de la Merced (acueducto tomado de forma personal, del 22 al 26).

Me sientan muy bien este tipo de escapadas, vuelvo más relajada: con más ganas de cocinar, con más dotes organizativas (después del fin de semana familiar en Cadaqués, ya estoy metida en la siguiente convocatoria de la familia Escribano Callol, para noviembre), capaz de ver el campo nuevo del Español y soportar los gritos de la “corba jove” de pie, todo el partido, y tomarme con filosofía + mirada incrédula los desaires del pequeño Nicolás, que sigue pensando que a los 18 años puede hacer lo que le da la gana (y lo que es peor, parece que nadie le puede convencer de lo contrario).

Cadaqués, estuvo muy bien si obvias que toda la tarde-noche del sábado estuvimos bebiendo, eso sí, fresquito vino blanco. En general, la familia Callol tiene una estupenda opinión de mí (que me parezco a mi madre, que soy abierta, simpática, etc...). La familia Escribano no tanto (que me parezco a mi padre, que soy arisca, mandona, etc...) Total que soy una mezcla perfecta. A pesar de todo y como les dije, me siento a gusto entre ellos, pues sé que me quieren (sigo siendo Isabelita). Ah! La casa nueva de Elena, de revista.

En Aurizberri, como siempre lectura, está vez “La enfermera de Brunete” de Manuel Maristany.

Sorprende que se publique en el 2007 y no tenga una visión izquierdosa de la guerra civil española (pasa de la denominada “insoportable superioridad moral de la izquierda” y reconoce que el gobierno de la República era débil). No hay que olvidar que la guerra civil, estalló ante la pretensión de parte de la población (y los políticos de turno) de instaurar un régimen comunista en España (régimen del cual ya conocemos sus efectos devastadores, o no?) y no consistió, como se dice ahora, en un golpe de estado contra el gobierno establecido legítimamente.

Si bien recuerdo “Los cipreses creen en Dios”, “Un millón de muertos” y “Ha estallado la paz” de Gironella, con más cariño por haberlos leído hace ya muchos años esta, me parece también una novela bien escrita pese a que ciertos parajes (cuentos de hadas, románticos, inverosímiles -en aquel tiempo, me parece extraño que el protagonista se acueste con todas-) se hagan un poco pesados.

Total que lo mejor para mí, es el planteamiento del inicio de la guerra civil, que coincide plenamente con la explicación que me había dado mi padre, que tenía en 1936, 23 años y al cuál se le podía considerar la persona más ecuánime, formal y responsable que he conocido.

Y que conste que no la he acabado y aún puedo cambiar de parecer.

1 comentario:

  1. Me da una envidia tremenda lo del acueducto de la Mercè. Pero mucha, mucha. Yo no hice ni puente!!Debe estar precioso ahora que empezamos el otoño. Aquí celebramos el dia con mi madre, que se llama como yo y aún no sé porqué, ya que soy la pequeña y tengo dos chicas delante que podian llevar su nombre, pero vaya, eso es lo de menos. El caso es que no pudimos hacer la comida familiar de cada año. Por razones que no vienen al caso la haremos en 15 dias. Yo me prometia un dia tranquilo (bueno el teléfono y los mensajitos de móvil no pararon de sonar): comidita en "petit comité" con la mami, cafè y tertúlia con ella. Claro, cuando los sobrinos -en mi caso-, nietos -en la suya- supieron que la "iaia" estaba en mi casa ¿qué hicieron?. Pués venir a casa a verla. Y el dia tranquilo se convirtió, no en un ir i venir, en un venir y quedarse. No se fueron hasta pasadas las 8. Agotador, de verdad. Y ala, al dia siguuiente a traabajar. Olé!!
    De la enfermera de Brunete no puedo opinar porqué no la he leido, pero Javier opina lo mismo que tu. Por eso sabia que te gustaria. Luego se lo pasas a José Antonio. Prometo intentar leerlo, de verdad. Ya sabes que en mi familia nadie hizo la guerra, bién por edad, bién por deserción. Es lo que tiene mi familia. Besos. Nos vemos pronto, espero.

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