Para Claudia.
Cero.
La verdad es que este blog nació como contrablog, aunque en realidad no iba en contra de nada, pero es que me gusta llevar la contraria en todo (“nada y todo” conceptos contradictorios que se empeñan en cruzarse en mi camino casi como sinónimos).
Una buena amiga ha empezado a escribir y se lo toma en serio, asiste a un curso, y lo hace a mi entender bastante bien (pese a que no domino el catalán, a mí, me lo parece), también le esta ayudando a curar su angustia vital. Total como nunca le doy mi opinión de sus escritos (menos a uno, por alusiones directas hacia mí) pensé: a cada relato suyo contrapongo el pensamiento (tipo cita, poema, libro, música, etc.) que me sugiera. Y aunque me parece interesante quizá no le guste la idea porque es interferir demasiado en su obra. Pero a esta altura ya tenía el blog creado.
Uno.
Por supuesto. Por si alguien lo dudaba, el día que estás más triste es el día en que puedes escribir. Parece que solo desde el dolor habla el corazón. Quería contarle esto a Merche y me ha salido un cachivache.
Las madres cuidadosas como hemos sido nosotras, al haceros mayores, sufrimos. Ya no tenemos el control de todos los peligros que os acechan. Lo que tenga que pasar pasará porque ya no está en nuestras manos llevaros de la mano, avisándoos.
En esto si que me educaron mal, pues en el colegio en particular, nos enseñaron la importancia del hombre (y mujer, Claudia) como individuo más que como colectivo.
Por eso mi creencia más arraigada es que todo tiene solución menos la muerte. Y de ahí que me cueste tanto asumirla.
No hay que darle tanto valor a la vida, como dice mi tía Trini, estamos de paso, nada nos pertenece ni nada perdura.
Leélo despacio:
"Nada te turbe, Nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda; la paciencia todo lo alcanza; quien a Dios tiene nada le falta: Sólo Dios basta.
Eleva tu pensamiento, al cielo sube, por nada te acongojes, nada te turbe.
A Jesucristo sigue con pecho grande, y, venga lo que venga, nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo? Es gloria vana; nada tiene de estable, todo se pasa.
Aspira a lo celeste, que siempre dura; fiel y rico en promesas, Dios no se muda.
Ámala cual merece bondad inmensa; pero no hay amor fino sin la paciencia.
Confianza y fe viva mantenga el alma, que quien cree y espera todo lo alcanza.
Del infierno acosado aunque se viere, burlará sus furores quien a Dios tiene.
Vénganle desamparos, cruces, desgracias; siendo Dios tu tesoro nada te falta.
Id, pues, bienes del mundo; id dichas vanas; aunque todo lo pierda, sólo Dios basta."
Santa Teresa de Jesús.
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Bienvenida al ciber mundo de las ideas escritas. Me encanta tener un "contrablog" y me encanta como escibes y como te expresas. Dejar algo en un papel deja el alma más ligera y eso siempre es bueno.Y las penas se minimizan y es aun mejor.
ResponderEliminarHola mamá, veo que te has decidido a escribir, muy bien!:) 1 beso ya iré siguiendo lo que escribes!
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